La clave
En materia societaria, muchas situaciones no se plantean en términos jurídicos hasta que el conflicto ya se ha producido. Cuando eso ocurre, la posición de cada parte suele venir condicionada por las decisiones que ya se han tomado, por la forma en que se han adoptado y por la existencia, o no, de una regulación adecuada de las relaciones internas.
Por eso, el análisis de cada situación no puede hacerse en abstracto. Requiere partir de la realidad concreta de la sociedad, de su funcionamiento y de las decisiones que ya se han tomado, que en muchos casos condicionan de forma directa el margen de actuación disponible.