Cuando la aseguradora rechaza la cobertura del siniestro, el primer paso es analizar jurídicamente si esa negativa está fundada en la póliza o si es discutible.
Motivos habituales de rechazo
La negativa puede basarse en la inexistencia de cobertura, en exclusiones contractuales, en incumplimiento de condiciones por parte del asegurado o en discrepancias sobre la causa del siniestro. En muchos casos, estos argumentos pueden ser rebatidos jurídicamente.
Viabilidad de la reclamación
La viabilidad depende del contrato concreto, de la cláusula aplicada y del siniestro. No todas las negativas son recurribles, pero muchas sí lo son. El análisis de la póliza es el punto de partida obligatorio.